La marca personal (Personal Branding) es la respuesta emocional que queremos que las demás personas sientan cuando escuchen nuestro nombre nos vean en internet o nos conozcan personalmente.

Porque una respuesta emocional es lo que hará que nos recuerden,para bien o para mal.

Como muy bien decía la admirada Cocó Chanel  “Viste de forma vulgar y recordarán el vestido. Viste de forma elegante y recordarán a la mujer”.

Coco Chanel, marca personal

Coco Chanel, marca personal

Y es que tendemos a clasificar los nuevos conceptos o experiencias por asimilación con los preexistentes. Los almacenamos en nuestras mentes junto a los similares y únicamente lo realmente nuevo crea nueva categoría.

Por eso es importante que las “pistas” que dejemos sobre nosotros mismos sean de calidad. Hemos de ser auténticos, diferentes, originales e impactantes si queremos ser recordados. Crear nuestra marca personal no es algo casual.

La identidad digital y el personal branding

Nuestra huella digital va formando la percepción que los demás tienen de nuestra identidad. El como nos ven depende de la información que tienen sobre nosotros. Las conversaciones que tenemos en las redes sociales, las imágenes que compartimos, son conceptos que va asociando a nuestra marca personal. ¿Blanco y en botella? Pues debe ser leche.

Hace ya algún tiempo (allá por el 2016) me ocurrió una graciosa anécdota. Me “pidió amistad” un señor al que no conozco de nada. Hasta ahí todo normal. Cuando voy a su perfil para saber algo más de él, me quedo enganchada con la decoración de su hogar.

¿Qué pensar de alguien que decora así? Cortinas con floripondios y paredes llenas de cuadros de todos los estilos y colores. Y, su forma de vestir… No pude por menos que enviar su foto de portada a una persona de fino ingenio y gran sentido de la estética, además de una forma de escribir que me encanta. Y esta fue su respuesta (a lo Oscar Wilde):

Mi queridísima Isabel: No sabes lo tremendamente divertida que me resulta tu proposición. Has tenido en cuenta mi absoluta repulsa por los espacios nefastamente decorados. Más aún si para colmo, la decoración es pretenciosa.

Cuando veo a cualquier mortal, en lugar de desnudarlo con la vista como haría cualquier ser vulgar, puedo automáticamente saber como será su casa. Y al revés: si veo una casa, sé como viste y piensa el que allí habita. 

El sujeto que aquí nos presentas sin avisar (acabo de comer y provocar un corte de digestión puede ser lo que me remate habida cuenta de que llevo todo el día en el sofá sin ánimo para nada) es seguramente hermano, sin ninguno de los dos saberlo, de Julián Muñoz. Ése bigote y ese pantalón sobaquero, debe querida mía, ponerte en guardia ante sus posibles intenciones de índole sexual – financieras.

Es importante, por lo tanto, tener presente esta realidad. Las nuevas tecnologías nos permiten llegar a conocer a mucha más gente. Podemos entrar en conversaciones en las que, en circunstancias tradicionales, no hubiésemos sido invitados.

«¿Irías a una fiesta en pijama? ¿A que no?
Pues cuida también tu Identidad digital»

Cuando comunicas en nombre de tu empresa, es especialmente importante tu marca personal

Siempre ha sido importante cuidar lo que mostramos en público. Cuidar del «qué dirán», del honor y de la imagen personal es imprescindible. Hoy, cuando nuestra vida profesional depende de la evaluación que nuestro contratador haga de nuestra identidad digital, aún lo es más.

Lo que publicamos, especialmente aquello que destacamos en nuestra portada de Facebook o Twitter, dicen mucho de cómo somos. Es más, dicen mucho de cómo queremos ser vistos.
Es nuestro yo más estudiado, el que creemos que más va a gustar a nuestros «amigos Facebook». Estamos creando, muchas veces sin saberlo, nuestra marca personal.

Para eso están las redes sociales, ¿Verdad? Para gustar, para charlar, para relacionarnos. Aunque, a veces, nuestros perfiles quedan como sobre-actuados. Como cuando alguien se engalana demasiado para una fiesta. Y se pasa con la colonia.Para empezar, os aconsejo que os planteéis un briefing personal.

El briefing es el documento básico para generar una buena campaña de comunicación, incluso cuando se trata de la creación de una buena marca personal.

Hay que ser uno mismo.
Pero hay que ser consciente de que lo que hacemos, decimos o mostramos queda registrado.
Para siempre.