Facebook puede servir para mucho más que para compartir videos de gatitos.

Por ejemplo: Un pueblo de Bélgica vacuna contra el coronavirus a 100 vecinos con las dosis que sobraban una vez descongeladas. Y es que en Wemmel (Bélgica) tenían que administrar la vacuna de coronavirus a 300 sanitarios pero solo se presentaron 200.

¿No os parece increíble? Si yo fuese sanitaria, en cualquier sitio, estaría deseando vacunarme. ¡Qué miedo da el bicho este! El coronavirus es algo como para tomárselo en serio y muy en serio.

En fin, volviendo a Bélgica, resulta que tampoco los protocolos pudieron aplicarse. Las listas de reserva no estaban actualizadas. De verdad, en pleno siglo de la tecnología y la digitalización, las listas no estaban actualizadas. Increíble, pero cierto.

En ese momento, a uno de los belgas se le ocurrió una brillante idea: en el siglo de las redes sociales, seguro que en Facebook encontramos esas 100 personas que quieran y puedan ponerse las vacunas ahora mismo.

Y…¿cómo reaccionó la gente en Facebook?

Os lo podéis imaginar ¿verdad? A los pocos minutos de publicar en Facebook que había vacunas disponibles y gratis, se apuntaron más de 8.000 personas. ¡Angelitos! Con las ganas que tenemos todos de acabar con la puñetera pandemia. 8.000 candidatos para 100 vacunas, así es que había que tomar una decisión. Rápidamente decidieron administrárselas a los más rápidos. Por que la cosa iba de llegar a tiempo, nunca mejor dicho.

¡Para que luego digan que las redes sociales no sirven de gran cosa!

Fotografía antigua de la Plaza del Pilar de Zaragoza en 1949, publicada por Carmen Nebra en Fotos Antiguas de Zaragoza, Facebook, 2021

Fotografía antigua de la Plaza del Pilar de Zaragoza en 1949, publicada por Carmen Nebra en Fotos Antiguas de Zaragoza, Facebook, 2021

En situaciones de emergencia ya han demostrado que ya es la forma natural de comunicación. Lo primero que hacemos, cuando hay una catástrofe cerca, es avisar por redes a nuestros amigos que estamos bien.

Estar “enredados” es compartir preocupaciones y alegrías.

Vivir en red es lo natural y las redes sociales digitales, simplemente, lo hacen más sencillo.

Ha llegado un momento en el que las redes sociales ya son parte de nuestro día a día. Y sirven para lo que queramos que sirvan. Compartir vivencias y opiniones. Compartir recuerdos, construir nuestra historia común…

Los grupos temáticos están triunfando. El grupo de la gente que vive en tu barrio, que cuenta cosas del día a día. Sí, esos en los que los influencers son la farmacéutica, el peluquero o la dueña de la tienda de la esquina.

En este caso, la geolocalización que ofrece Facebook ha conseguido que sea sencillo no desperdiciar 100 preciadas vacunas contra la COVID19.

¡Bravo por la iniciativa de los belgas!